- El trabajo autónomo en el Principado de Asturias suma 25 trabajadores autónomos en agosto y registra 475 afiliados más que hace un año
- UPTA alerta de que el pequeño comercio se encuentra en una situación límite y necesita medidas para frenar la pérdida continuada de negocios
Oviedo, 2 de septiembre de 2026.- La afiliación a la Seguridad Social en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) cierra agosto con 70.457 afiliados en el Principado de Asturias, 25 más que en julio y 475 más que hace un año. La comunidad acompaña así a la evolución nacional, donde el trabajo autónomo suma 1.067 afiliados durante el último mes.
La principal señal de alarma vuelve a estar en el Comercio, que pierde otros 26 trabajadores autónomos y cae hasta los 12.408 afiliados, registrando el mayor descenso del mes. La Hostelería pierde a su vez 16 afiliados, dejando un total de 8.738. También retroceden Agricultura, que pierde 18 autónomos y se sitúa en 6.890; Educación, con una caída de 10 y un total de 2.277; y Transporte, que pierde 17 y cierra agosto con 4.546 trabajadores autónomos.
Frente a estas caídas, la Construcción es la única actividad que registra un crecimiento significativo, con 27 nuevos afiliados, hasta alcanzar los 8.212. También avanzan ligeramente las Actividades Profesionales, Científicas y Técnicas, que suman 10 autónomos y se sitúan en 6.418 afiliados, la Industria Manufacturera, con 3 más y un total de 3.220, y las Actividades Sanitarias y de Servicios Sociales, con 4 más y un total de 3.060 trabajadores autónomos.
El comercio, en una situación límite
Para UPTA, la pérdida de actividad comercial tiene consecuencias especialmente graves en el medio rural asturiano, donde muchos pequeños establecimientos constituyen el único punto cercano de acceso a productos y servicios básicos. El cierre de un comercio no supone únicamente la desaparición de un negocio: también reduce los servicios disponibles, debilita la vida comunitaria y dificulta la permanencia de la población en los municipios más pequeños.
La organización considera especialmente preocupante que sectores tradicionales, intensivos en trabajo autónomo y fundamentales para la economía de proximidad, continúen perdiendo afiliados mientras el crecimiento se concentra fundamentalmente en determinadas actividades.
Eduardo Abad, presidente de UPTA España, señala que “el pequeño comercio lleva demasiado tiempo perdiendo autónomos y soportando unos costes que crecen mucho más rápido que sus márgenes. Si esta tendencia continúa, muchos negocios acabarán bajando definitivamente la persiana, con las consecuencias que eso tiene para la actividad económica y la vida de nuestros barrios y municipios”.
Abad añade que “el RETA mantiene una evolución positiva a nivel nacional y cuenta con más de 58.000 afiliados adicionales respecto al año pasado, pero no podemos quedarnos únicamente con la cifra global. El reto no es solo generar nuevas altas, sino conseguir que quienes ya están trabajando puedan mantener sus negocios”.