Oviedo, 28 de abril de 2026.- Los trabajadores autónomos en España atraviesan un escenario de creciente presión económica en el que confluyen tres factores clave: la presión fiscal, el encarecimiento generalizado de los costes de producción derivado del impacto de la guerra en Irán y el aumento del precio de la vivienda. Según el Observatorio Económico del Trabajo Autónomo de UPTA España, el 60% del colectivo identifica los impuestos elevados y el encarecimiento generalizado de los costes como sus principales problemas.

El análisis refleja una tendencia estructural que se ha intensificado en los últimos meses, en un contexto de inestabilidad internacional, inflación persistente y subida simultánea de costes tanto productivos como residenciales.

La guerra de Irán y el encarecimiento generalizado de los costes

UPTA advierte de que el impacto del conflicto en Irán ha contribuido a un encarecimiento generalizado de los costes de producción, especialmente en energía, transporte y materias primas. La volatilidad de los mercados energéticos ha provocado subidas en carburantes y electricidad, elementos que pueden representar entre el 20% y el 25% de los costes operativos en numerosos pequeños negocios. Este aumento se ha trasladado de forma transversal a la economía, afectando a prácticamente todos los sectores de actividad.

La vivienda y los locales comerciales, doble presión para el sector

A este contexto se suma el fuerte encarecimiento de la vivienda, que continúa tensionando la economía de los hogares. En paralelo, los autónomos también están sufriendo el aumento de los alquileres de locales comerciales, un factor clave para quienes dependen de un espacio físico para desarrollar su actividad.

Los datos del mercado inmobiliario reflejan que:

  • El precio de la vivienda ha registrado subidas interanuales cercanas al 10–14% en zonas urbanas.
  • El alquiler residencial acumula incrementos superiores al 30% desde 2019.
  • El alquiler de locales comerciales ha aumentado entre un 15% y un 25% en los últimos años en zonas céntricas y comerciales.

Este escenario está reduciendo de forma significativa la capacidad de inversión y supervivencia de muchos pequeños negocios.

Presión fiscal y falta de alivio estructural

Desde UPTA se señala también la presión fiscal como uno de los principales factores de preocupación del colectivo. El 60% de los autónomos encuestados apunta a la combinación de impuestos elevados y encarecimiento generalizado de los costes como su principal dificultad.

En este contexto, medidas como el denominado IVA de franquicia, que podría beneficiar a unos 400.000 autónomos, son consideradas insuficientes por la organización, al no abordar los problemas estructurales del modelo económico.

El presidente de UPTA, Eduardo Abad, advierte que, “los autónomos están soportando una presión fiscal elevada, un encarecimiento generalizado de los costes derivado del contexto internacional y, además, el impacto directo de la subida de la vivienda y de los alquileres de locales comerciales. Es una combinación que está ahogando literalmente la actividad de miles de pequeños negocios en España. Las medidas parciales no están dando respuesta a la realidad del colectivo.

Abad reclama una actuación “estructural y coordinada”, insistiendo en que “no se puede seguir abordando esta situación con medidas aisladas mientras los autónomos siguen perdiendo capacidad económica mes a mes”.