• El Principado de Asturias alcanza los 68.814 afiliados al RETA en marzo de 2026.
  • Mientras en el resto de las comunidades autónomas sube, el Principado de Asturias no sufre variación ninguna en la afiliación del trabajo autónomo.

Oviedo, 6 de abril de 2026.- El mes de marzo ha finalizado con un comportamiento positivo en la afiliación al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), alcanzando un total de 3.425.882 afiliados, lo que supone un incremento de 6.009 autónomos en el último mes y más de 42.900 activos respecto a marzo de 2025. El Principado de Asturias cierra el mes de marzo con un total de 68.814 afiliados al RETA lo que supone un incremento de apenas 5 autónomos en el último mes.

Más allá de la evolución mensual, los datos reflejan con claridad una transformación estructural del trabajo autónomo: el Principado de Asturias avanza hacia un modelo más cualificado, donde las actividades vinculadas al conocimiento y los servicios profesionales ganan peso frente al retroceso progresivo de los sectores tradicionales.

Al contrario que la tendencia estatal, donde el crecimiento se concentra principalmente en las actividad de mayor valor añadido, son precisamente los sectores de la Construcción (8.008) y de la Hostelería (8.534) los que rescatan la afiliación en el Principado, con un aumento de 15 y 62 nuevos activos respectivamente. También presentan una evolución positiva las Actividades Sanitarias y de Servicios Sociales (3.056), con 10 afiliados más, Industria Manufacturera (3.223), que suma 2 activos, y las Actividades Profesionales (6.367), con 9 más.

Aun así, también son los sectores tradicionales los que lideran el comportamiento negativo en la afiliación de este mes en el territorio: el Comercio (12.395) y el Transporte (4.633) reducen su afiliación en 59 y 25 activos respectivamente. La Agricultura y Ganadería (6.967) pierde 37 afiliados y Educación (2.422) disminuyen sus activos en 10.

Esta evolución pone de manifiesto un problema estructural cada vez más evidente: la falta de relevo generacional en los sectores tradicionales, donde el envejecimiento del colectivo y la escasa incorporación de jóvenes autónomos están provocando una pérdida progresiva de actividad.

Para Eduardo Abad, presidente de UPTA, “la realidad del trabajo autónomo en España está cambiando: cada vez hay más profesionales altamente cualificados apostando por el autoempleo. Una transformación que refleja talento, innovación y nuevas formas de trabajar. Estamos ante la consolidación de un nuevo modelo de trabajo autónomo más especializado y con mayor valor añadido. Sin embargo, este cambio también pone de relieve los problemas estructurales de los sectores tradicionales, donde la falta de relevo generacional amenaza su continuidad”.