Oviedo, 27 de marzo de 2026.- La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA España) ha analizado la posible implantación del sistema de franquicia del IVA en España, una medida ya aplicada en la mayoría de los países de la Unión Europea, y subraya la necesidad de abordarla desde una perspectiva equilibrada que tenga en cuenta la realidad diversa del trabajo autónomo.
Desde la organización señalan que este régimen puede suponer una oportunidad para una parte importante del colectivo. Se estima que en torno a 8.500 autónomos en el Principado de Asturias podrían acogerse a este sistema, fundamentalmente aquellos con menor estructura de costes y escaso volumen de gastos deducibles, lo que les permitiría simplificar sus obligaciones fiscales y reducir cargas administrativas. En particular, el sistema puede resultar beneficioso para perfiles con baja estructura de costes, como profesionales liberales, autónomos del ámbito digital o actividades de servicios con escasa inversión inicial.
No obstante, UPTA advierte de que el régimen también presenta limitaciones relevantes. Los autónomos acogidos a la franquicia no podrán deducir el IVA soportado, lo que puede incrementar los costes en actividades con un volumen significativo de gastos o inversiones.
Desde UPTA recuerdan además que se trata de un régimen de carácter voluntario, por lo que cada autónomo podrá decidir si le interesa acogerse en función de su realidad económica. En este sentido, sectores como el comercio, la hostelería, el transporte o los oficios tradicionales, con mayores gastos e inversión, podrían no verse beneficiados al perder la posibilidad de deducir el IVA soportado.
Asimismo, la organización señala que este sistema podría generar un efecto de contención del crecimiento, al incentivar que algunos profesionales limiten su facturación para no superar los umbrales establecidos. Además, advierte de que su implantación tendrá implicaciones directas sobre el actual sistema de módulos, afectando a cientos de miles de autónomos que podrían verse obligados a adaptarse a un nuevo marco fiscal.
En este contexto, UPTA insiste en la importancia de analizar esta reforma desde una visión global del sistema fiscal, evitando posibles desequilibrios entre sectores y garantizando que ningún colectivo resulte perjudicado. La organización seguirá defendiendo la necesidad de avanzar hacia una mayor equidad fiscal entre autónomos y sociedades, como eje fundamental para mejorar la competitividad y sostenibilidad del trabajo autónomo en España.
Eduardo Abad, presidente de UPTA añade que, “no cuestiono el IVA de franquicia, pero su implantación supondrá, en la práctica, el fin del sistema de módulos y un cambio profundo para cientos de miles de autónomos, que verán alteradas sus condiciones actuales y deberán adaptarse a un escenario fiscal mucho más exigente. Desde UPTA seguiremos defendiendo la necesidad de equiparar los beneficios fiscales entre autónomos y sociedades, porque ese es el verdadero cambio que necesita nuestro sistema, y no una reforma orientada únicamente a sectores de alta cualificación que pueden ajustar sus ingresos en función de los límites de facturación”.